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Trastorno Obsesivo Compulsivo – TOC

Trastorno Obsesivo Compulsivo

El Trastorno Obsesivo Compulsivo. el TOC, es un trastorno mental que se caracteriza por la presencia de pensamientos intrusivos que producen ansiedad y por conductas repetitivas llamadas compulsiones.

TIPOS de Trastorno Obsesivo Compulsivo:

  • Lavadores: aquellos que tienen conductas en las que necesitan lavar continuamente las manos, la ropa, cualquier prenda o parte del cuerpo que haya estado en contacto con algún objeto que consideran “sucio”.
  • Repetidores: Conductas en las que repiten acciones: abrir y cerrar puertas, llamar a la puerta varias veces, abrir y cerrar interruptores una serie de veces, etc.
  • Ritualizadores: cualquier cosa que modifique su rutina habitual, les altera. .
  • Verificadores: Necesitan verificar todo aquello que realizan para comprobar si está correcto. Por ejemplo: comprobar que han apagado el gas, que han cerrado bien la puerta, revisar que el trabajo está bien realizado.

METODOLOGÍA DE INTERVENCIÓN:

✔️En la Escuela: Es muy importante que la adaptación en el centro sea inclusiva entre los compañeros.

✔️ Intervención Psicológica: ▪️Psicoeducación ▪️Terapia Cognitivo Conductual.

Trastorno Obsesivo Compulsivo Trastorno Obsesivo Compulsivo Trastorno Obsesivo Compulsivo

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una de las cinco enfermedades psiquiátricas más frecuentes. Está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las 20 enfermedades más discapacitantes.

Las ideas obsesivas se expresan de múltiples maneras y se viven con sentimientos contrarios a ellas. Pudiendo ocasionar conductas compulsivas con el fin de calmar la ansiedad que generan. Y que se transforman en rituales o reacciones exageradas de resistencia a las propias ideas obsesivas.

El TOC suele empezar a manifestarse durante la infancia o la adolescencia. Su evolución suele ser progresiva. Aunque puede aparecer también de forma repentina por estrés o ante un acontecimiento concreto que actúa como desencadenante: pueden ser enfermedades propias o de un familiar; la muerte de un ser querido; una separación o divorcio; una educación muy rígida durante la infancia; algún trauma, etc.

Se considera como un trastorno crónico, si bien cursa con periodos de clara mejoría. Aunque la desaparición total de los síntomas únicamente se produce en un 20% de los casos.

 

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